lunes, 21 de diciembre de 2009

Petit colibrí

Pequeña, morena y frágil, su mirada calmada, sin derramar una lágrima, sin gemir, tranquila en mi regazo. Ella nació en la oscuridad de la noche. Desposeedora de conocimiento apoya sus labios en mi pecho, con paciencia llegamos a un entendimiento que resurge con la mañana.



Te miro, no paro de mirarte. ¿Cómo ves el mundo...grande?



Cuatro meses pasan volando. Hoy, grititos agudos. Balbuceos varios, mañana, tarde y noche. Primeras carcajadas. Pero la misma mirada calmada, estoica, esperando apoyar sus labios en mi pecho.



domingo, 29 de noviembre de 2009

Maravillosa criatura

Esta canción resume lo que siento por Andrea,
aunque hay mucho más que se lo reservo sólo a ella,
con una mirada, con un gesto,
con mi eterna compañía...

jueves, 9 de abril de 2009


Se sentía sola, las circunstancias le habían llevado hasta allí. Quisiera no sentir, pero cómo no va a sentir una mujer embarazada. Más que nunca quería cariño, sexo con ternura, una mirada cómplice. Él se asustó con esa situación tan complicada, ella abnegada por la realidad, lo aceptó.
Una pregunta atraviesa su sien sin obtener respuesta, "¿encontraré el amor recíproco, inequívoco e imperfecto algún día?". Las hormonas revolucionan su interior y confunden a la lógica. Vive en una noria emocional intentando superar el vértigo.
Una y otra vez saca del cajón una sonrisa, nadie nota nada, es buena haciéndose pasar por una chica sin preocupaciones.
Quiere algo más de la vida, dentro de ella hay vida, una vida maravillosa que siempre protegerá y amará. Le ayudará a levantarse mil veces del suelo.
Ella es fuerte, futura madre radiante,¿será ese el amor que busca?

lunes, 23 de febrero de 2009


- No son solitos, son farolas
- ¡Son lupitas, sí, lupitas!...
con haces de luz contenidos
- Pero si es de noche
- ...Por eso son farolas

domingo, 1 de febrero de 2009

Celulita


Microscópica y frágil.
Sin nombre, sin sexo.
¿Conoces la gravedad?
¿Sabes dónde estás?
Pequeña y vulnerable.
La evolución ha comenzado,
al igual que entonces,
contigo...pequeña celulita.

miércoles, 7 de enero de 2009


Selene camina hacia su casa. Oscurece, no hay rastro del hogar. Los pies palidecen hasta convertirse en plata. Sube el brillo hacia las rodillas y, de ahí, hasta la cabeza.
Selene levita, asciende, suspira y desaparece.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un vampiro más


Siempre hubo uno al que había que sacrificar, lo cuentan los mitos de cualquier rincón. Esta vez le toco a él, el profeta que revolucionaría a romanos y judíos, Jesucristo. Nunca dijo que el poder tenía que recaer en la Iglesia, no dijo que murieran de hambre miles de niños que conviven con la pobreza. Tampoco hablo de la sexualidad, ni pidió dinero a los fieles. El era pobre y creía en la ética. Dentro de él burbujeaban ideas, buenas ideas. Por eso lo crucificaron, le echaron vinagre y sal en las heridas pero no lo mataron. Sólo sale en la oscuridad, la humanidad hace tiempo que la dio por perdida. Hablan de su inmortalidad, de que es un Dios, no lo entiende, llevan su nombre a lo más alto y no hacen ni una mísera de lo que promulgó. Hace tiempo que quiere morir, él nunca pidió la inmortalidad. Él no es un dios. Se alimenta de sangre, últimamente humana, pero eso comenzó en el siglo XX harto de esperar la bondad en la humanidad. Ahora se encarga de decidir la vida o la muerte...pero no es un Dios, sólo espera su muerte y acecha la tuya. Sólo quería un mundo mejor. Lo acribillaron, lo mataron. En esa cueva se despertó, no sabía porque lo había hecho. Tenía hambre, pero un hambre diferente, necesitaba sangre. Humana no, confía en la humanidad. La Inquisición cuanto le dolió y ni un sorbo de sangre probó. Esos sacerdotes se merecían ser alimento del Señor. Él sólo quería un mundo mejor pero...¿Tiene salvación?
No es el profeta de un Dios ni el hijo ni el espíritu. No es Dios, sólo es un inmortal más, harto de serlo. Esperando el final de la humanidad, su final.

viernes, 21 de noviembre de 2008

barbero


¡Oh barba, barba,
que barbarie
afeitarte!
Con una hojilla
mutilarte;
barba, querida barba,
ya mi piel no sonrosarás,
mis dedos no juguetearán.
¡Oh barba, barba,
resistente barba
que ni el poder férreo
borrará tu alma.
¡Oh barba, barba
inmortal...hazme cómplice
y borra mi sombra mortal!

lunes, 29 de septiembre de 2008

¿Misterios III?


En frente del espejo, Teresa se prueba sus vestidos, uno tras otro. Mientras, Héctor, se dirige a la joyería, allí se encuentra un colgante, unos pendientes y un anillo hechos de ópalo noble, "cinco años de casados lo merecen" piensa mientras imagina la cara de su bella esposa viendo el regalo. Lleva unos días un poco rara pero supone que será por el aniversario.
Strangers in the night suena en toda la casa cuando Teresa recuerda el ópalo, no concibe como pudo desaparecer de la misma manera que apareció, fugazmente. "Se lo contaré esta noche a Héctor" dice en voz alta mientras siente un gozo enorme, pues estar sola, con tiempo y espacio para ella misma, no es habitual. Cuando vivía sola sí que disfrutaba, llegaba a su casa, encendía el equipo de música y dialogaba consigo misma. Hoy recuerda esos días y disfruta de éste como si fuera uno de aquéllos.
Se mira varias veces al espejo y queda maravillada, se ve guapa, se siente guapa, es guapa. Suena el teléfono, "¿si?...hola cariño...sí, estoy lista...vale, perfecto...hasta ahora mismito". Vuelve al cuarto, frente al espejo, para pintarse pero no lo hace porque, como he dicho antes, se siente guapa y una base más oscura no va a mejorar lo que de por sí es bello.
Héctor toca el portero, Teresa contesta que ya baja. No pasa ni un minuto cuando la ve bajar con ese vestido rojo que tanto le gusta, sus piernas largas y suaves finalizan en unos zapatos de aguja negros charol. Sonríe contenta, sabe el efecto que ha causado. Mira a sus labios y los besa.
En el coche no paran de reír, cantar y parlotear. Son felices pero de esas pequeñas cosas ningún humano se da cuenta, como no son palpables...
Al llegar al restaurante Héctor se baja del coche primero y le abré la puerta a su dama. Ella no para de reírse "Cariño, la galantería es ñoñería, hasta incluso machismo". Se intercambian los papeles,ahora es Héctor el que esboza una sonrisa y mirándola le dice "otra vez con el machismo. Yo me pondría en el suelo para que no mojaras tus zapatos con un charco...¿eso es machismo?". A lo cual responde Teresa, "jajajaja, tú lo harías para verme las bragas". Entran al restaurante radiantes, las mejillas de ambos llenas de color, los ojos brillantes y una sonrisa de oreja a oreja. Piden la mesa que había reservado él hace ya un par de días, se sientan y allí mismo, sin esperar un segundo más, Héctor saca un estuche, se lo tiende a su mujer y ella lo abre, "es...es...es el ópalo". Él la mira y se da cuenta quien le quitó el ópalo de la cartera, "otra vez tu sonambulismo".